lunes, 11 de agosto de 2008

Ray Harryhausen Collection... ¡En color!


Hace poco me compré la "Ray Harryhaysen Collection", que incluye tres de las cinco películas que el genio rodó en los años 50. Efectivamente, faltan "Beast from 20.000 fathoms" y "7th voyage of Simbad". Pero es que la primera pertenece a la etapa en la que el autor aun trabajaba para otros y la última a cuando empezó a rodar en color historias de fantasía. Por lo tanto, estas tres están muy bien escogidas al representar una etapa muy concreta de la vida de Ray.

Aunque todavía hay gente a la que le cuesta aceptarlo, hay dos cosas importantes que debo aclarar sobre estas películas. Uno, que Harryhausen es su creador y dos, que son buenas. La primera es así puesto que, a pesar de aparecer en los créditos sólo como "técnico de efectos especiales", Ray trabajaba también en el argumento y la fotografía. La segunda es importante aclararla por que no es su valor "pulp" o sus estrafalarios argumentos lo que nos atrae. Sino su ritmo, su estructura claramente cinematográfica, su agilidad y su calidad visual.

Las grandes novedades de estos dvds es que son películas que aparecen pro primera vez en color, a pesar de ser clásicos del blanco y negro.

Normalmente estoy en contra de la colorización. Pero en esta ocasión es distinto. Es distinto por que:
  • Estas películas se rodaron en blanco y negro por razones presupuestarias y no artísticas.
  • Los procesos de coloreado digital poseen bastante calidad y no empañan el resultado visual del filme.
  • El artífice de la obra (Harryhausen) ha acaptado la colorización y ha supervisado el proceso.

Podemos ver las películas en inglés o dobladas al español y hay una gran cantidad de subtítulos entre los que escoger.

Los dvds incluyen también audiocomentarios muy interesantes donde se narran algunos secretos relacionados con los efectos especiales (o "Dinamación electrolítica" como juraba el departamento de Marketing) y, lo que es más importante, los recuerdos y sentimientos del propio Harryhausen. Además se trata de un diálogo muy divertido y animado donde los invitados no paran de reirse y hacer bromas.

Más allá del aporte realizado por el color, las películas no han sido modificadas en absoluto, excepto los créditos de "Earth vs the Fliying Saucers" donde se incluye el nombre, antes desaparecido, de uno de los guionistas, marcado por la "lista negra".



Una terrorífica bestia aterroriza San Francisco: Nada menos que un pulpo colosal, aparentemente invencible. Al parecer, las pruebas nucleares le han obligado a alejarse de su hábitat natural, las fosas abisales oceánicas, en busca de alimento. Mueren decenas de personas y el Golden Gate es destruido. Un submarino atómico comandado por el valeroso comandante Pete Mathews perseguirá al monstruo y le dará muerte.

A pesar de que el tema de “monstruo ataca ciudad – héroe mata monstruo” empezaba ya ha quemarse (sobre todo desde que Godzilla entró en escena) “It Came Beneath the Sea” muestra interesantes novedades que la hicieron especial en su día y aun hoy lo resulta. Lo primero, como siempre, remarcar los excelentes efectos
especiales de “Ray Harryhausen”, en la que fue la primera colaboración con el que sería su productor habitual Charles H. Scheneer. Para seguir, un enemigo lo bastante sorprendente pero a la vez lo bastante realista que ni siquiera ha sido “creado” por la energía atómica, únicamente “enfurecido” (lo cual tiene bastante más sentido). Por último, las escenas submarinas, de gran realismo. Las actuaciones, como suele darse en estos casos, poco más que correctas. Admitámoslo de una vez, el protagonista es el cefalópodo asesino y eso es lo que nos encanta.

Merece reseñar el hecho de que el octópodo tiene, de hecho, seis patas. Harryhausen lo construyó así para ahorrar presupuesto en animación, confiando en que la mayor parte del metraje no se ve el cuerpo completo o lo hace entre espuma marina. Lo que nunca pudo esperar es que el abundante fandom viera tantas veces la película como para darse cuenta. Para las escenas acuáticas, nuestro artesano en efectos especiales favorito utilizó espuma para simular el movimiento y un cristal ondulado para el efecto "subacuático", lo cual quedó bastante bien.
La película fue un increíble éxito de taquilla en su momento, sobre todo en la misma San Francisco.



El Dr. Marvin y su esposa viajan en coche a través del desierto, camino de una base militar. Para su sorpresa, encuentran un inmenso platillo volante. Deciden mantener su experiencia en secreto. Al día siguiente, otro platillo volante aterriza en la propia base. Los alienígenas salen y son recibidos con violencia con lo que responden
aniquilando hasta al último de los militares del lugar. Al parecer los visitantes provienen de un mundo moribundo. Habían pensado compartir la Tierra con los humanos pero tras ser agredidos, su táctica cambia por la conquista. Los platillos volantes lanzan un ataque masivo sobre Washington convencidos de su superioridad pero no cuentan con el ingenio del Dr. Marvin que construye un ingenioso artefacto capaz de desestabilizar los giroscopios de las naves alienígenas. Tras una gran batalla en el centro de la ciudad, la Tierra queda a salvo.

Símbolo de toda la década y una de las mejores películas del género, “La tierra contra los platillos volantes”, resulta un ejemplo de todo lo que intentaba expresar en mi prólogo. Los platillos volantes existen, están pilotados por extraterrestres ¡¡Y tratan de invadirnos!! En su sencillez rebosa toda su grandeza. A pesar del escaso presupuesto, toda la película parece una superproducción, en gran medida, debido a los excelentes efectos especiales, sobre todo al final, cuando media capital es destruida. Los personajes, aunque arquetípicos, están bien definidos dentro de sus papeles y algunos diálogos resultan magistrales. Y entre otras frases legendarias, tenemos una que aunque hemos oído antes nunca había quedado tan bien: “Es sólo una corazonada... pero podría funcionar”.
Nadie debería perderse una epopeya como esta.

La película fue idea del productor Charles H. Scheener, dado el masivo avistamiento ovni de los años 50. La trama fue inspirada a su vez por “Fliying Saucers from the Outer Space”, escrito por un oficial del ejército que aseguraba que los ovnis eran auténticos platillos volantes. A pesar del entusiasmo que he vertido al hablar del filme, debería aclarar que el propio Harryhausen ha dicho más de una vez que de todas sus películas, esta es su “menos favorita”.
La película contiene gran cantidad de metraje de archivo brillantemente editado, añadiendo datos científicos y la sensqación de que el conflicto tiene lugar a escala planetaria.
Por otro lado no hace falta ser muy avispado para darse cuenta que la “Mars attacks” de Burton (genial parodia de toda la sci-fi de los 50) tiene mas de una y dos escenas extraídasdirectamente de aquí.



Unos pescadores sicilianos rescatan unos astronautas provenientes de un inmenso cohete. Los astronautas son americanos y el cohete esta de vuelta de la primera misión tripulada a Venus, donde se ha encontrado un mundo habitado por extraños saurios. Uno de estos
saurios, el Ymir, del tamaño de un gato, es recogido por un muchacho y llevado a un científico. Pero la criatura crece cada día más y más hasta alcanzar tamaño humano. Se acabará escapando y sufrirá la crueldad humana, pero no dudará en defenderse, provocando el caos allá por donde pasa. El Ymir es capturado por el ejército estadounidense que se lo llevará a Roma para estudiarlo en profundidad. El Ymir volverá a escaparse, esta vez reduciendo Roma a ruinas, hasta que un disparo de bazooka lo abate en el coliseo. “¿Por qué es tan difícil siempre para el hombre dar el salto del presente al futuro?”


Buen ejercicio de ciencia ficción que cuenta de forma dinámica y directa una historia de bestias inmundas que no son tan inmundas en un ambiente tan hermoso y mediterráneo como Italia. Dos grandes ideas. Por que primero, el Ymir no ataca, es tan sólo un animal asustado que termina de forma trágica e injusta por culpa de la maldad del hombre. Y segundo, la acción no puede tener un escenario más familiar. Bueno, si podría ¿Para cuando un dinosaurio destrozando la Gran Vía, señores productores? ¡Déjense de dramas sociales y pamplinas y al trabajo, hombre!
Este filme gana día a día.

Ray Harryhausen siempre quiso viajar a Europa. Decidió que si se “veía obligado” a rodar aquí una película, el estudio debería pagarle todos los gastos. Su primer intento fue “The elementals” que transcurría en Francia, pero no gustó a los que mandan así que decidió escribir esta película, que nace de la unión de dos historias distintas, “El sátiro” (cuyo origen distaba de ser espacial, sino mitológico) y otra de un cohete que se estrellaba en el lago Michigan.
El nombre de la bestia, "Ymir" ha sido dado por los aficionados con el tiempo y aunque a Ray le encanta y lo acepta, él nunca puso nombre al monstruo.



El precio es muy asequible y los audiocomentarios son extras más que suficientes. También es importante destacar la presentación de los dvds, en cuidados estuches dentro de una caja de cartón maravillosamente decorada. Estamos ante una colección altamente recomendable, sobre todo si no tenéis los primeros dvds que salieron (yo tenía ya el de "Earth vs the Fliying Saucers").

Y si nunca habéis visto las pelis... esta es vuestra oportunidad. Una oportunidad que no podéis perder.

¡LARGA VIDA A RAY HARRYHAUSEN!

2 comentarios:

Destoldao dijo...

Que genio este tipo, por hombres como el de chico supe que quería estudiar cine, y fue lo que hice sin dudar ya de grande. Aunque no es oficial es muy detallista y productivo leer este espacio dedicado a un maestro como Ray. Ver hoy sus films demuestra porque el cine es considerado un Arte. saludos.

Destoldao dijo...

Me olvide, en cuanto al remake de Furia de titanes, dudo que al menos lo iguale, vi trailers y en verdad no me convence...